Ansiedad en jovenes

Introducción

La adolescencia es un período de fragilidad, en el que los jóvenes son particularmente propensos a experimentar angustia psicológica. Las relaciones con amigos y familiares, el autodescubrimiento y las primeras aventuras amorosas tienen su cuota de alegrías, pero también de desafíos. Para algunas personas, estas experiencias de vida se convierten en dificultades que superar, que incluso conducen a la depresión.

La angustia psicológica está en el centro de la mayoría de los problemas experimentados en la adolescencia. Está vinculado a problemas de salud mental, bullying, abuso de sustancias y abandono escolar, entre otros.

Cuanto antes se sensibilice a los jóvenes sobre los problemas de salud mental, mayores serán sus posibilidades de acceder a la atención adecuada.

Cuando los primeros signos se toman en serio rápidamente, las consecuencias a largo plazo son mucho menos graves.

Entre 2011 y 2021, los trastornos de ansiedad se han duplicado entre los jóvenes. ¿Las razones de esta creciente ansiedad? Los profesionales de la salud mencionan en particular el uso excesivo de pantallas y redes sociales, la presión académica, el mal estilo de vida y la sobreprotección de quienes los rodean.

Por otro lado, la tasa de suicidios entre los jóvenes de 15 a 19 años ha descendido un 71% desde 1998. Esta esperanzadora caída se produce tras la puesta en marcha de numerosas acciones preventivas dirigidas a los jóvenes, entre las que destaca nuestro programa de talleres de sensibilización en las escuelas, “Solidaridad por salud mental” y “La base de la salud mental”.

Porque equipamos a los jóvenes en el momento adecuado, nuestro trabajo da sus frutos. También es gracias a todos los donantes, ponentes, facilitadores y colaboradores, que se unen detrás de nuestra misión de concienciar a cada nueva generación sobre la importancia de cuidar su salud mental.

Reconocer los signos y síntomas de la ansiedad.

Los signos más comunes de ansiedad en los niños son:

trastornos del sueño;
pérdida de apetito;
el hecho de sentir miedo mucho más intensamente que otros niños de la misma edad, lo que le lleva a evitar determinadas situaciones;
negativa a ir a la escuela oa participar en actividades deportivas;
dificultad para hacer amigos;
ciertos síntomas físicos como dolores de estómago, vómitos o fatiga.
llanto y rabietas;
situaciones de congelación (el niño se aferra, se retrae y no dice nada más).

Estos signos pueden ocurrir tanto en presencia de otros niños como con adultos.

Qué hacer

Como padre, puede ayudar a prevenir o reducir la ansiedad en su hijo. Aquí hay varias maneras de ayudar a su hijo a controlar su ansiedad:

Ayúdelo a poner sus sentimientos en palabras.
Hágale preguntas y escúchelo. Su hijo necesita especialmente expresar sus miedos. No intentes encontrar soluciones a sus miedos a toda costa.
Cuando su hijo desarrolle un nuevo miedo, tranquilícelo y déle suficiente tiempo para superarlo.
Los niños a veces experimentan miedo o tienen dificultad para adaptarse a nuevas situaciones. Ayude a su hijo a prepararse para estas nuevas situaciones usando juegos o historias para tranquilizarlo.
Ayude a su hijo a desarrollar la autoestima.
Elógielo cuando logre superar su miedo. Recuérdele regularmente todos los miedos que ha logrado superar. Esto lo animará a seguir controlando sus miedos.
No permita que su hijo evite todas las situaciones que le causen ansiedad. En su lugar, anímalo a experimentar estas situaciones ofreciéndole apoyo.
Muévase lento pero seguro con su hijo. Respeta su ritmo. Afronta las situaciones problemáticas una a una, de forma gradual.

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